CARTA A LOS ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DEL VALLE

En estos días de inicio del nuevo año, haciendo los balances del 2016, fue inevitable pensar en el Hospital Universitario de Valle y la heróica lucha con la que ustedes de manera ejemplar finalizaron el año. Digo heróica porque sé que muchos de ustedes sienten que el esfuerzo de “perder un semestre” fue infructuoso, los resultados no se comparecen con el inmenso esfuerzo personal y el que hace una familia de asumir el costo social y económico de posponer el proyecto de vida profesional.

Entiendo esa sensación de desaliento, fue la misma que sentimos muchos estudiantes de la Universidad Nacional cuando nos cancelaron el semestre en 2011 por pedir un Hospital Universitario para una Facultad de Medicina, muchos médicos y estudiantes creyeron que perdieron el tiempo, y cuatro años después les puedo asegurar y demostrar que lo único que hoy tiene la Universidad Nacional como Hospital Universitario es el resultado de los cambios que generó ese esfuerzo estudiantil, otro hubiera sido el destino de este Hospital si el Movimiento Estudiantil no le marca otro cauce. Seguramente si en Colombia tuviéramos Gobiernos serios y sensatos no sería necesario pagar un costo social tan alto en su fuerza estudiantil y juvenil para lograr algo que debería ser obvio en un Estado Social y Democrático de Derecho.

En 2013 se emprendieron dos luchas, una multitudinaria que lideró la MANE fundamentada en el rechazo de la reforma educativa que pretendía legalizar el ánimo de lucro en la educación, y una menos visible mediáticamente pero casi de iguales proporciones denominada “La Movilizacion de las batas Blancas” que se oponía a la reforma que pretendía profundizar y legalizar el ya establecido negocio de la salud de la ley 100. La primera tuvo importantes repercusiones en el debate Nacional en torno al Derecho a la Educación, hubo un importante impacto en la mentalidad del pueblo colombiano que apoyó una postura política que se oponía a los afanes del negocio. Logra visiblemente tumbar la reforma, que es un gran triunfo político. La segunda con menos impacto que la anterior en la influencia en la mentalidad de los colombianos respecto al reconocimiento del Derecho a la Salud,  logra también hundir una reforma que en este caso pretendía profundizar el modelo de negocio de la ley 100.

La segunda superó los resultados de la primera no por lo que logró en sí misma la movilización, sino por un largo trabajo de 20 años del movimiento de la salud que construyó una propuesta de ley estatutaria que declarara constitucionalmente la salud como Derecho Humano Fundamental, mientras que se daban las multitudinarias marchas de las batas blancas de 2013 que emulaban a las de la Emergencia Social en el gobierno de Uribe, se avanzaba en la aprobación de esta ley que cogió por sorpresa al Gobierno. Es decir, durante la revolución se hizo la reforma porque se tenía la propuesta en medio de la protesta, y avanzaron conjuntamente la protesta en las calles y la propuesta en el Congreso y en las Altas Cortes.

Derrotado el establecimiento porque en sus narices se aprobó una ley que no era de su agrado, procedieron en el 2015 a hacer una contrarreforma con decretos, resoluciones y mediante el articulado del Plan Nacional de Desarrollo. Sí, introdujeron la reforma de 2013 por Decreto, pero no es lo mismo legalizar el negocio a la salud a sus anchas, con el marco legal e institucional a su favor, que tener que hacerlo , como ahora lo hacen, violando flagrantemente la constitución, la ley , las instituciones, el Estado de Derecho, en las alcantarillas de la ilicitud.

Todo esto para decirles que las luchas son de largo aliento, de años, que implican perseverar, no podemos creer que vamos a derrotar al neoliberalismo en unos pocos meses, y eso no quiere decir que no sea importante lo que hacemos, esto es una batalla, como el amor, como la vida cotidiana, como los retos académicos que debemos enfrentar permanentemente para graduarnos, esto no es momentáneo.

Ellos han tardado un poco mas de medio siglo en consolidar un modelo que cerrara y robara Hospitales como el Universitario del Valle, que asesinara niños en el Medio Oriente y en Europa, que jugara con los precios del petróleo para aniquilar vidas y países con un salario minimo paupérrimo y un aumento del IVA, para destruir la humanidad con el extractivismo fosil y su daño al medio ambiente, para destruir vidas con los miles de refugiados y muertes infantiles por desnutrición,  ellos , el neoliberalismo tienen sus representantes en el alto Gobierno de este país, en la dirección de Hospitales , en las directivas de universidades públicas, es un pensamiento inequívoco, técnico y objetivo según ellos,  cuyo argumento al final termina reducido a tirar gases lacrimógenos a los ciudadanos, a infundir miedo, amenazas, advertencias,  a decretos , a publirreportajes, premios, autoadulaciones, porque ese discurso y esa realidad que produjeron no resiste la Democracia con el pluralismo, no aguanta un debate ni técnico, ni objetivo, ni político, ni mucho menos etico, por eso tienen que apelar a la censura, se saben barbaros e insensatos, por eso censuran.

Antes de la emergencia del Movimiento estudiantil en defensa del Hospital, nos habían informado desde Bogota que este sería intervenido, cuando menos cerrado, que las clínicas privadas de Cali cubrirían su ausencia, de hecho hubo sendos lobbys desde Bogotá para recapitalizar varios privados para que asumieran la ausencia, el Hospital no registraba medianamente en las preocupaciones del Ministerio de Salud ni de la opinión pública colombiana. El movimiento estudiantil lo puso dentro de las prioridades del ministerio, tanto es que en varias ruedas de prensa sobre otros temas el Ministro de Salud tuvo que dar cuenta sobre este, no había medio nacional que no lo referenciara, hasta el punto que la reciente Gobernadora del Valle y el Ministro de Salud necesariamente tienen que referirse al destino del hospital. Mientras los estudiantes daban esta lucha otros hospitales como el San Andres del Cesar se cerraban con el silencio de la comunidad y las autoridades gubernamentales del momento, como han venido cerrando hospitales públicos en el silencio y el anonimato, es el caso de la red pública hospitalaria del Valle del Cauca subsidiaria del HUV.

Al Movimiento estudiantil Gracias por la lucha, por entregar unos pocos meses de su juventud a causas superiores como la salud y la educación, no dejarse obnubilar por el facilismo, no desistir en los ideales, en las luchas. Estas no solo implican paros, la lucha también es escribir, pensar distinto, votar distinto, abanderar una causa, investigar, pensar, participar de los espacios creados para ello.

Como dijo recientemente Boaventura De Souza, el neoliberalismo ofrece temor, y yo agregaría terror, nosotros tendremos que seguir siendo la esperanza y la alegría porque no pueden mentirle a todos, todo el tiempo, y nosotros no somos ni el temor ni el terror, somos el amor, la esperanza y la valerosidad. Mi más profunda admiración y Un Abrazo Inmenso a ustedes!

Sin HUV No hay Universidad del Valle y sin los estudiantes no existirían ninguna de las dos¡¡

Pie de Pagina: Entiendo por neoliberalismo , aquella ideología, técnica, objetiva y ordenada, que niega los derechos, que como el rey Midas todo lo que toca no lo vuelve oro sino mercancía, que como resultado tiene al 5% de la población usufructuando la riqueza del 95%, que en su afán de rentar produce guerras, eso entiendo.