Las altas cortes comienzan a cerrarle filas a los señores de la guerra. 

La sala penal de la Corte Suprema de Justicia ordenó la liberación de Jesús Santrich y sobre eso quisiera hacer un pequeño comentario: 

El poder judicial ha salido en defensa de la paz por la vía de la negociación política del conflicto. Fue un acierto involucrar a las fuerzas armadas en la negociación con las FARC en la Habana, los tiernos frutos ya se ven, algunos generales han comenzado a denunciar directivas arbitrarias y autoritarias que nos dio a conocer el diario norteamericano The new York times sobre las directrices que en el pasado dieron origen a las ejecuciones extrajudiciales, mal llamadas, falsos positivos. 

El auto de la Corte Suprema de Justicia, sala penal, es muy importante por la manifestación de la independencia de poderes. En esencia, lo que afirma este auto es que el señor Jesús Santrich es un aforado constitucional, es decir, parlamentario, que fue detenido arbitrariamente desde el comienzo de este proceso, puesto que el señor había sido elegido y no pudo posesionarse por estar detenido. No quiere decir, que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia haya declarado a Santrich ni inocente ni culpable, simplemente lo pone bajo su jurisdicción. 

En segundo lugar, el documento de la Corte señala que son las autoridades colombianas las que deben resolver la situación del señor Santrich, esto le pone coto a la extradición, fortaleciendo la justicia colombiana para conocer los delitos de los ex combatientes de las FARC en el proceso de paz. 

De otro lado, la decisión de la Corte Suprema nos señala que hay un estado social de derecho el cual todos debemos acatar y respetar , así estemos de acuerdo o en desacuerdo con sus decisiones. 

Se le comienza a voltear el Cristo a Uribe, ayer el Consejo de Estado falló la condición de aforado parlamentario de Santrich, hoy la Corte Suprema ordena la liberación , estamos a la espera del fallo de la corte constitucional sobre las objeciones de la JEP. Esto sumado a que el uribismo viene de un raquetazo en contra de su deseo de acabar el acuerdo de paz de tres partidos que fueron sus aliados electorales (U, liberal, Cambio Radical). 

Posdata: o Duque cambia o continúa en el desgobierno. Este podría llegar a ser el peor gobierno de las últimas décadas, podrían superar a Turbay Ayala, que ya es bárbaro.